Evolución de la Arquitectura Empresarial con la IA

Todos los días las organizaciones escriben su presente y hacen unos esbozos de su futuro. Al final, la evolución entremezcla lo nuevo por escribir con las reescrituras del pasado. Por lo tanto, entre la cultura, la estrategia, los procesos y la tecnología se funden las lecciones aprendidas, el conocimiento organizacional y los nuevos aprendizajes y sueños. Los arquitectos empresariales han venido enfocándose en dos temas principales: 1) qué procesos evolucionar y 2) qué procesos volver a hacer desde cero. Para esto es necesario incluso llegar a revisar integralmente el modelo de negocio y operación. Adicionalmente, revisar desde las expectativas y necesidades de los clientes cuáles deben ser los productos, servicios y canales. Cada vez que “tocamos” un proceso debemos hacerlo de principio a fin revisando todos los posibles impactos. Así las cosas, se hace imprescindible revisar y conocer los detalles de la evolución de la Arquitectura Empresarial con la IA.


La inteligencia artificial – IA se convierte en una capacidad de la organización cuando se aprende, comprende, domina e integra. En particular, el desarrollo de agentes digitales basados en la IA (AGENTIC) fortalecen la automatización. La Arquitectura Empresarial – AE debe hacer consciente y explicita esta capacidad. En consecuencia se llegará a la estructuración e implementación de procesos inteligentes en la organización. Así mismo, se alcanzará una mejora en la productividad y autonomía operativa. La AE deberá articular integralmente todas las capacidades humanas y digitales. Por lo cual, será posible mejorar el servicio, incrementar los ingresos y controlar los riesgos. Todo colaborador se convierte en un gestor de las dinámicas “excepcionales” dentro de los procesos inteligentes. Los agentes digitales autónomos serán supervisados por los agentes humanos. Incluso la IA está aportando soluciones digitales para implementar torres de control inteligentes asistidas por otros agentes digitales.


Es preciso que la AE evolucione para permitir la entrada de la IA en donde sea necesario para la organización. Por lo tanto, son cinco los aspectos clave a considerar:

  1. ¿Cuáles serán los “activos de información” (sistemas, aplicaciones, datos, etc.) donde la IA contribuirá de la mejor forma?
  2. ¿Cómo la estrategia de datos y de IA “gestionan” la estrategia de tecnología y esta a su vez, la de la compañía?
  3. ¿Cómo potenciar las herramientas y capacidades desde la EA a través de la IA?
  4. ¿De qué forma se puede alinear todos los recursos tecnológicos de la organización desde la AE con el uso de la IA?
  5. ¿Cómo apalancarse a través de microservicios, APIs y la nube para la construcción de una AE solida y confiable?
  6. ¿Cómo asegurar el cumplimiento de la regulación, el GRC y los temas éticos desde la AE?


Los autómatas de RPA están evolucionando hacia agentes que toman decisiones y actúan en tiempo real con el apoyo de la IA. Por esta razón, los agentes humanos y digitales se pueden integrar en los procesos inteligentes. De esta manera es posible habilitar la autonomía y disponer de alternativas de servicio y negociación en tiempo real. Conviene subrayar que las herramientas de gestión de procesos del negocio BPM apoyan la gestión de la AE. Estas plataformas deben ser implementadas con el objeto de que sea posible orquestar los agentes humanos y digitales. Entonces podemos hablar de dos frentes de trabajo para la evolución de la Arquitectura Empresarial con la IA:

  1. la IA potenciando la AE. Cuando conectamos la IA a nuestras bases de conocimiento podemos descubrir posibles brechas y definir ajustes. Por otro lado, la IA ayuda a mejorar la evolución los sistemas integrales de gestión. Así mismo, permite complementar dichos sistemas para evitar redundancias y fortalecer no solo los procesos sino también los controles. Adicionalmente, la IA puede analizar datos históricos, rendimiento y desempeño con miras a recomendar flujos de trabajo optimizados. El uso de lenguaje natural permite que usuarios sin conocimientos técnicos creen o modifiquen flujos de trabajo mediante interfaces conversacionales.
  2. la IA potenciando la automatización de procesos. Este punto corresponde a lo que normalmente las organizaciones hacen con la IA. Sin embargo, es prudente ir más allá con el objetivo de orquestar los procesos inteligentes desde el BPM. La IA actúa como una capa dinámica que transforma flujos estáticos en sistemas adaptativos y predictivos. Esta integración permite que el BPM pase de ser un simple ejecutor de reglas a un motor de decisiones y aprendizaje en tiempo real. Por otro lado, la IA permite transformar tareas manuales y repetitivas en flujos de trabajo autónomos. A través de la IA podemos desarrollar agentes digitales que aprenden y toman decisiones basadas en datos.

Como habíamos referido anteriormente, la AE esta evolucionando hacia la articulación y orquestación de flujos. Por ejemplo, los asistentes virtuales están en posibilidad de capturar datos iniciales. Luego entrega un resultado y solo transfiere el requerimiento a un humano si la complejidad lo requiere. Por lo tanto, es posible optimizar el tiempo del personal especializado y la productividad (calidad, efectividad, oportunidad y seguridad) del servicio al cliente. Hacemos énfasis en que al combinar RPA, IA, Big Data y Analítica es posible crear la “automatización inteligente”. Lo anterior permite que las soluciones digitales no solo imiten las acciones humanas, sino que también “entiendan” y mejoren continuamente lo que hacen. Es de esta forma que podemos diseñar y desarrollar ecosistemas inteligentes donde interactúan múltiples actores.


Para esta nueva realidad los agentes humanos y digitales van más allá de una extensión del modelo actual. Se precisa del uso de un “nuevo lenguaje” para el rediseño de los procesos a través de la AE. La creación de flujos inteligentes de valor debe ser un propósito de la AE. Es posible integrar la confianza en las estructuras de datos en vivo e incluso habilitar nuevos ecosistemas. En consecuencia, agentes humanos y digitales se fundirán en los procesos inteligentes para colaborar de forma segura.


Al mismo tiempo, es de vital importancia trabajar en los sistemas integrales de gestión de información. El SIGI de garantizar que los datos son fiables y seguros. Lo humano y lo digital encuentra la mejor forma de complementarse ya que perciben, deciden, actúan y aprenden al mismo tiempo explotando adecuadamente la información. Todo lo anterior se sincroniza y orquesta desde la AE. Por ello es fundamental la integración de todos los arquitectos (negocio, procesos, datos, aplicaciones, seguridad, nube, infraestructura, etc.) para lograr dicho complemento.


Para finalizar es importante mencionar la ayuda que provee la IA en la definición y gestión del gobierno de la AE. La IA apoya la optimización y la gobernanza continua. En concreto, permite anticiparse y predecir interrupciones proponiendo posibles caminos de solución. Incluso, la IA es de gran ayuda en los planes de continuidad para analizar escenarios y entregar alternativas. Por ejemplo, los sistemas analizan patrones en tiempo real para prever cuellos de botella o fallos en el flujo antes de que ocurran. Así pues, la orquestación desde la AE asegura que las decisiones tomadas por la IA operen dentro de límites de cumplimiento. De igual forma, se cumple con los umbrales de riesgo definidos por la organización, manteniendo la trazabilidad y auditabilidad.


En niik estamos convencidos que la IA se integrará a la AE actuando como un motor de ejecución y análisis. En paralelo, la AE continuará proporcionando los marcos de referencia, el mapa estratégico, el gobierno y el control necesarios para que todas las capacidades organizaciones provistas por la tecnología IA generen valor real. Adicionalmente, es natural que la AE evolucione hacia un modelo dinámico inteligente fundamentado en la automatización y el análisis predictivo para hacer a las organizaciones más flexibles y adaptables.


La IA se convierte en una capacidad más de la AE que potencia y aumenta la arquitectura y modelo de negocio y operaión. La IA permite automatizar la recopilación de datos, el mapeo de procesos y la identificación de redundancias tecnológicas ayudando en la consolidación de la AE. En consecuencia los arquitectos tendrán foco en decisiones estratégicas de alto nivel en lugar de tareas manuales y rutinarias de documentación. Por otro lado, se fortalecen los marcos de seguridad y cumplimiento a través del gobierno de la AE. Adicionalmente, se provee una una arquitectura de datos sólida para que los modelos de IA puedan ser confiables y seguros.


En niik contamos con experiencia para acompañar a nuestros clientes en la implementación de proyectos estratégicos como la implementación de ecosistemas apoyados por agentes digitales. Proyectos que aseguran la evolución de la AE con la IA. Lo anterior redundará en el desarrollo de procesos inteligentes autónomos con agentes humanos y digitales que están cumpliendo con los objetivos de negocio. Por último, recordemos que la AE utiliza la IA para simular diferentes escenarios futuros y predecir el impacto de cambios organizacionales antes de implementarlos, reduciendo riesgos y costos.


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Fuente: diversas investigaciones alrededor de la Arquitectura Empresarial (AE) y de la Inteligencia Artificial (IA) por parte del equipo de NIIK.


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